Una invitación a descubrir el auténtico sabor de un tequila artesanal, cien por cien de agave azul, fruto del corazón de Jalisco, Mexico
En el corazón de la cultura mexicana, el tequila ha trascendido generaciones como símbolo de celebración, encuentro y carácter. Ya sea servido solo, en coctelería o acompañado de sal y limón, ha sabido adaptarse a distintas formas de disfrute sin perder su identidad profundamente mexicana.
Detrás de esa versatilidad existe también un universo de matices, técnicas artesanales y expresiones que invitan a descubrirlo desde una perspectiva más pausada y sensorial.

Elaborado artesanalmente en Jalisco, México, cien por cien de agave azul cultivado de forma sostenible en tierras altas seleccionadas. Sin azúcares añadidos ni mezclas industriales.
Es en esa tradición rica y diversa donde comienza la historia de Clandestina. Recorrimos Los Altos de Jalisco, México, en busca de un tequila que hablara con voz propia: un destilado sin artificios, cien por cien de agave azul, fino, puro y luminoso, capaz de condensar en cada sorbo la esencia de su origen.

La cocción lenta en hornos de mampostería, la fermentación natural y la doble destilación en alambiques de cobre dan lugar a un destilado de perfil limpio, refinado y elegante, donde cada etapa del proceso contribuye a definir su personalidad.
Más que una bebida, Clandestina es una forma de entender el tiempo y el sabor. Un tequila que invita a ser descubierto sin prisa, donde cada matiz revela la dedicación detrás de su elaboración artesanal y el respeto absoluto por la materia prima y su origen.
En sus versiones -blanco y reposado- despliega una experiencia sensorial que evoluciona desde notas cítricas y herbales en su expresión joven, hasta vainilla, caramelo y roble tostado en su envejecimiento.
Clandestina está pensado para ser disfrutado con calma, en copa adecuada o vaso corto, ligeramente atemperado, permitiendo que su complejidad aromática se exprese plenamente. Su versatilidad lo convierte en un aliado natural tanto de la alta gastronomía mexicana como de la cocina contemporánea: ceviches especiados, cocina creativa o postres donde el chocolate y el café encuentran un eco perfecto.

Un excelente tequila para disfrutarlo solo, en vaso corto o copa de cata. También puede elevar cócteles clásicos como la margarita o el old fashioned. Su versatilidad lo convierte en un aliado natural tanto de la alta gastronomía mexicana como de la cocina contemporánea.
Un tequila que no busca imponerse, sino ser descubierto. Una invitación a volver al origen a través del agave azul.
Hay quienes siguen las tendencias y quienes prefieren trazar su propio camino. Personas movidas por la curiosidad, por el deseo de encontrar experiencias auténticas y por el placer de descubrir una historia detrás de cada detalle.
Para ellas, el lujo reside en la autenticidad.
Clandestina nace de esa filosofía. Un tequila que respeta las tradiciones más arraigadas —ya sea disfrutado solo, en coctelería o acompañado de sal y limón— pero que invita a explorar una dimensión más profunda del agave azul. Una experiencia donde el origen, el tiempo y la elaboración artesanal adquieren el mismo protagonismo que el propio sabor.
La gama
Tequila Blanco Clandestina

La esencia más pura del agave cobra vida en el Tequila Blanco Clandestina. Elaborado al cien por cien con agaves maduros de Los Altos de Jalisco, siguiendo los métodos artesanales-con doble destilación en alambique de cobre y fermentación orgánica de 72 horas- sin aditivos y sin colorantes. Pura esencia de México, cada botella es etiquetada y enumerada a mano.


A la vista es luminoso, brillante, con reflejos plateados y gran cuerpo. Su aroma revela notas de agave cocido acompañadas de matices herbales y frutales, que evolucionan hacia un delicado recuerdo de caramelo. En boca sorprende por su equilibrio entre suavidad y carácter, con toques de vainilla, plátano y caramelo que se integran armoniosamente con su perfil herbal y cremoso.
Con un sabor vibrante y lleno de matices herbales es perfecto para quienes buscan un tequila que destaque en su forma más pura. Ideal para disfrutarlo solo o con hielo, sin necesidad de sal o limón, y como ingrediente para mejorar cualquier cóctel. Cada sorbo expresa la riqueza de su elaboración y el carácter único de la tierra que le da origen.
Tequila Blanco Clandestina

El tiempo aporta profundidad y elegancia al Tequila Reposado. Tras seis meses de reposo en barricas de roble blanco americano que anteriormente contuvieron bourbon, desarrolla una personalidad compleja donde la frescura del agave se funde con la riqueza de la madera.

A la vista es brillante, de color pajizo con destellos dorados. En nariz destacan notas dulces que evocan frutos secos, maple y delicados matices de madera, complementados por sugerentes recuerdos de café capuchino. En boca ofrece una entrada suave y equilibrada, fruto de su paso por la madera, con sabores que confirman su perfil aromático: notas ligeramente dulces, con recuerdos a café y una armoniosa integración entre el agave azul y la madera.

Su perfil suave y aterciopelado lo convierte en una opción perfecta para disfrutar solo, con hielo, o como base para cócteles sofisticados, transformando los momentos especiales en una experiencia llena de sabor y elegancia. Tradición y maestría se unen para crear un tequila de gran carácter y sofisticación.
Clandestina nace para quienes entienden que las mejores experiencias van más allá de lo evidente. Igual que nuestro tequila trasciende el limón y la sal, la gente Clandestina trasciende las tendencias. Son personas con personalidad, criterio y una curiosidad constante por descubrir nuevas historias, nuevos sabores y nuevas formas de conectar. Encuentran en Clandestina un símbolo de autenticidad, una invitación a celebrar la emoción de lo desconocido y la ilusión de cada nuevo comienzo.
